BOLETIN TECNICO SOBRE LOS TUBOS DE CARBONO

Por Antonio Cerra

Hoy tenemos un gran número de fabricantes de tubos de carbono, o al menos observamos que encontramos en el mercado un gran número de marcas que ofrecen tubos para el tiro o la caza con arco. También existe un gran número de fabricantes de tubos de carbono para la industria. Perfiles para la construcción naval, aeronáutica, y todo tipo de utensilios para el deporte; como el tenis, sky, vela o remo entre otros. Estas son algunas de las aplicaciones que se le está dando al carbono industrial además del que nos ocupa. Pero no debemos olvidar que las características de un tubo para flecha son muy particulares y propias, y además, deben de incorporar una serie de requisitos que solo ofrecen los que están realmente diseñados para este uso. Tenemos un ejemplo con lo que ha sucedido hace algunos con la introducción al mercado de los tubos de Solo-Carbono. La conocida firma BEMAN se hizo famosa por la introducción de estos tubos. Esta firma no fabricaba nada, lo que hacía era adquirir tubos en una conocida fábrica Francesa de perfilería de carbono y comercializar estos tubos con componentes fabricados en otras industrias. El resultado fue un éxito comercial, pero un desastre tecnológico para los arqueros que utilizaban estos tubos. Para darles impulso comenzaron siendo usados por los arqueros Coreanos, arqueros de un gran nivel, con un exagerado desgaste de horas de entrenamiento y flechas tiradas, que se beneficiaban de recibir un infito número de unidades de tubos. Para entrenar todo iba bien, pero ecesitaban más de 200 tubos de este tipo para conseguir sacar una docena que tuviese un comportamiento similar apto para la competición. Pero además apareció otro problema, el hecho de ser usados, hacía que los tubos perdiesen propiedades desencolándose sus fibras a medida que se golpeaban y extraían en los parapetos. Este resultado tan nefasto se podía observar mirando el tubo por el interior, donde se podía apreciar a simple vista las fibras totalmente desencoladas del tubo. También se observaba que los tubos tenían diferente torsión sobre si mismos de cuando eran nuevos a cuando estaban usados, por lo tanto, resultaba imposible agrupar tubos usados con nuevos y tener un comportamiento uniforme.

Por aquella época, Easton ya había sacado al mercado sus primeros tubos de Aluminio-Carbono, las innovadoras A/C. Aquellos tubos resultaban excesivamente caros, unas 5.000 pesetas de las de aquella, que era más del doble de lo que costaban las Beman Diva de solo-carbono (también muy caras). Easton, como conocedor de las prestaciones que se precisan para las flechas, consideró oportuno desarrollar un producto que realmente ofreciera prestaciones de calidad y no falsos beneficios mercantiles. A pesar de esto, los tubos de Solo-Carbono dispuesto longitudinalmente se siguieron comercializando durante varios años, hasta que hoy solo se utilizan para montar flechas dedicadas a la iniciación (tipo Beman Flash).

Las nuevas tecnologías nos han traído muchos adelantos respecto a la fabricación de tubos de Solo-Carbono. BEMAN USA, a partir de que fue comprada por Easton, ha conseguido desarrollar un proceso del cual se obtienen un mayor número de unidades apropiadas con la garantía parcial de homogeneidad en las paredes de los tubos. El sistema de poltrusión desarrollado por Easton para fabricar las conocidas PC proporcionó a los tubos una mayor homogeneidad aumentando el número de tubos válidos en la producción. Hoy solo BEMAN le garantiza un buen tubo de Solo-Carbono longitudinal, pero recuerde que este tipo de tubos no está a la altura de las mejores para los grandes competidores.

Capas que controladas en su peso y cantidad de carbono repartido combinadas y dispuestas de diferentes formas han proporcionado igualdad en peso, comportamiento y la robustez adecuada para que los tubos soporten instalar sus componentes por el interior. Hoy estas cualidades distinguen a los tubos de calidad de los que han quedado obsoletos. Los que instalan los componentes por el exterior fueron tubos vendidos como adecuados para el tiro de calidad, pero como digo, hoy han quedado obsoletos y destinados hacia la iniciación. Uno de los motivos de que un tubo de carbono ofrezca mejores prestaciones para la competición WA es su aerodinámica. Cuanto más largo es el viaje que hace la flecha, más importante es su equilibrio para volar. La posibilidad que ofrece el carbono de hacer tubos mucho más finos manteniendo la misma rigidez, permite reducir también la fricción con el aire, y por lo tanto, una considerable mejora en condiciones con viento. El hecho de instalar en los tubos componentes por su exterior, añade un grueso adicional al tubo en los extremos (culatín y punta) que limita la aerodinámica y añade una fricción adicional en estos puntos. Se ha probado que una flecha montada con el culatín por el exterior, puede ser disparada sin plumas y agrupar de una forma semejante a la que las tiene. Esto es debido a que la fricción con el aire de la parte que sobresale del culatín, realiza un trabajo aerodinámico muy similar al de las plumas.

Si nos introducimos a fondo en lo que es una flecha y cual es su objetivo, podremos sacar una conclusión de porqué se fabrican y como. La mayoría del público es víctima de un intencionado marketing con un gran número de datos como la rectitud, las tolerancias, el peso, que seguro les confunde más de lo que estaban. Lo cierto es que muchos piensan que si tiran sus flechas, y estas salen como él desea, todo va bien. Pues bien, lo segundo es muy importante, pero lo de los datos técnicos tiene mucha "miga", tanta que no debemos pasar por alto ninguno de estos datos. Algunos fabricantes olvidan hacer una información completa y solo nos ofrecen los que a ellos les interesa. Esto también pasa con algunos vendedores, pero yo pienso que esto se produce más por el propio desconocimiento de ese vendedor que por su mal hacer. El resultado es que algunos lo hacen muy bien para beneficiarse y vender sus productos, pero una buena flecha es un conjunto de virtudes, si no las tiene todas, es como si no tuviera ninguna y por lo tanto, no es una buena flecha.


 

Para comenzar a analizar las cualidades de las flechas empezaremos por tener en cuenta que son unos proyectiles que deben ser disparados por un elemento que se supone se comporta de igual forma. Para que nuestras flechas se comporten igual y se claven todas en el mismo sitio, también deben de ser completamente iguales. Los factores que las hacen iguales parecen obvios, pero es muy fácil que a nuestra imaginación se le escapen detalles muy importantes.

En primer término, deben de pesar todas igual. Esto es fácil de imaginar y a todos se nos ocurre que con una balanza de precisión podemos pesar los tubos y ya está. Pero existe un factor muy importante para que sean iguales en peso y es que los tubos deben de pesar igual en total y por sus partes. Dos tubos pueden pesar igual en total pero pueden no tener el peso repartido uniformemente. Si un tubo tiene alojado el peso más hacía delante y el otro más hacía atrás, a pesar de pesar lo mismo no se clavarán en el mismo sitio. Algunos tubos están tan mal fabricados que sus paredes no son homogéneas, por lo tanto, no tienen la misma cantidad de peso en ambos lados del tubo. También nos puede pasar que dos tubos pesen por igual pero que el tubo no tenga este peso repartido por igual en las paredes, esto también haría errar nuestro tiro. Por lo tanto, a simple vista observamos que lo del peso tiene algo más de importancia que un simple dato de esos que os comentaba que dan algunos. Es evidente de que algunos fabricantes nos ofrezcan tolerancias del peso para los tubos, proceso que se realiza mediante un control muy exigente y caro. Pero esto no garantiza totalmente tener un tubo correctamente homogéneo y equilibrado en su peso. Solo la combinación de este control de peso, con un buen proceso de construcción de tubos, nos garantiza tubos de calidad.
¿De que nos vale tener tubos que pesen igual si no van a comportarse igual al ser disparados?.


La rectitud es otro de esos factores donde debemos poner mucha atención. Si nos fijamos el comportamiento de una flecha, observamos que esta sale doblando en el momento de ser disparada. A grandes rasgos, todos sabemos que si es disparada con los dedos su doblez se forma en sentido horizontal, y si es soltada con disparador, el doblez se forma en sentido vertical. Este efecto se produce por el impulso que produce el arco y la resistencia que ofrece el peso de la punta. Lo importante por ahora es que para que el doblez, (en cualquiera de los casos), se produzca por igual en todas las flechas, estas deben de estar igualmente alineadas y por lo tanto igualmente rectas. Que los tubos no estén rectos, hace perder la alineación de la punta y que se modifica la capacidad de resistencia del tubo doblando de forma diferente. Las tolerancias de rectitud se pueden ofrecer en diferentes medidas. Para medir el doblez de un tubo lo más habitual es la norma T.I.R, que es lo que desplaza el tubo de su centro al ser girado 360 grados. También se puede medir por uno de los lados de forma que se controle únicamente la diferencia que se manifiesta en ese lado. Lo grave es que el lado lo puede elegir el que lo mide, y ya os podéis imaginar que puede existir un lado donde el tubo esté más recto, a excepción de que esté torcido al estilo sacacorchos. Un gran número de fabricantes mide así la rectitud. De hecho, lo hacen todos los que no incluyen las siglas T.I.R al lado de la medida de torsión. Otra cosa son los fabricantes que incluyen las dos medidas. De esta forma, queda constatado que la medida sin incluir las siglas T.I.R a sido hecha en el lado mas torcido.
Es conocido que algunos fabricantes falsean este dato ofreciendo tubos de carbono con una rectitud que no se atiene a la realidad. Cuando un fabricante no se atinene a normas, no miente si mide la rectitud en un tubo de 10 pulgadas y nos ofrece ese dato en vez del de la longitud total del tubo. Esto es lo último en estafa de fabricantes de tubos, algunos comercializados en nuestro país, que se ha denunciado en los EE.UU. Mi consejo que reviséis este dato, las flechas torcidas nunca se comportan igual.

Sin duda, el aspecto más importante para obtener buenos resultados de un tubo es la homogeneidad. Por este motivo podremos valorar si los tubos que estamos comprando son de la calidad necesaria y si son realmente tan buenos como dice nuestro vendedor. Los procesos que se utilizan para fabricar los tubos dicen mucho de lo homogéneo de estos, ya que no existe un dato que contemple si un tubo es o no suficientemente homogéneo. Comenzaremos por analizar el proceso de fabricación de los tubos de aluminio, esto nos ayudará a entender muchos aspectos sobre la homogeneidad y el porqué de la calidad de los tubos Easton.

Los tubos de aluminio Easton se fabrican mediante un proceso de estiramiento en frío. Esto permite que se puedan utilizar las mejores aleaciones que se conocen sin que se pierdan las propiedades de estas, conserven los beneficios que aportan y engrandezcan la calidad del tubo. El proceso de fabricación comienza con un tubo de aproximadamente 3 centímetros de diámetro exterior y uno centímetro de grosor de pared. El grosor del tubo está calculado para que después de repetir el proceso de estiramiento unas 25 o 30 veces se obtenga el calibre exacto que desean construir con la precisión que conocemos. A grandes rasgos, después de cada estiramiento deben darle al tubo un recocido para que el tubo adopte las propiedades necesarias para volver a ser estirado, y así se repite sucesivamente hasta obtener el calibre deseado. Finalmente se le da el tratamiento de temple final, el corte a la longitud, la terminación del cono (en el caso de llevarlo) y se añade el baño final anodizado. Todo el proceso dura unas ocho semanas desde que el tubo entra en la fábrica hasta que sale preparado para comercializar. Las máquinas que realizan estos procesos están desarrolladas totalmente por los Ingenieros de Easton. La primera de las maquinas que está instalada en Van Nuys (California), fue fabricada en los años 50 por Doug Easton, fundador de EASTON,y hoy todavía funciona. Este proceso es un verdadero secreto ya que solo existe una fábrica en el mundo que puede hacer este proceso de estiramiento en frío que es propiedad de EASTOn y está en EE.UU. Si embargo, existen muchas fábricas que hacen estiramientos en caliente o incluso extrusionados, procesos que consiguen tubos blandos y con mucha peor calidad. Lo más importante de este sistema de estiramiento es que los tubos de aluminio mantienen una homogeneidad inigualable en sus paredes. La cantidad de aluminio queda repartida con tanta igualdad que Easton puede ofrecernos sin problemas tubos con las paredes calibradas en milésimas de pulgada. Si cogéis un tubo de aluminio Easton que este terminado en cono por detrás, o bien que haga vacío en su interior, podréis observar que al intentar introducir una punta del tipo NIBB, el propio aire hace que la punta entre y salga debido a la exagerada precisión de sus paredes. El caso es que no existe un tubo más homogéneo que el de aluminio y esto nos proporciona la igualdad de comportamiento de cada una de nuestras flechas. Esta es razón del porqué son utilizadas en tiro en Sala y también en 3-D. Únicamente su peso y diámetro las hacen poco adecuadas para el tiro WA de competición al aire libre. Una flecha pesada y gruesa implica una trayectoria demasiado curva y poca aerodinámica. En estas competiciones las flechas finas derivadas de la utilización de carbono superan con mucho al aluminio. No obstante hoy en día, no existe ningún tubo más homogéneo que el de aluminio estirado en frío.

Existen varios procesos de fabricación para tubos de carbono. En este aspecto se ha evolucionado mucho debido a las deficiencias que presenta el trabajar con este material y que todavía deja mucho que desear.

Comenzaremos por analizar las ventajas del Carbono. La fibra de carbono tiene un coeficiente de elasticidad casi cero. Esto lo hace mucho más rígido que el aluminio, y por lo tanto, podemos conseguir tubos igual de rígidos con mucho menor peso. Hay que tener en cuenta que existen muchos tipos de fibras de carbono, incluso algunas de bajo coeficiente que vulgarmente se denominan Grafito. Las fibras de grafito, aunque también son carbono, tienen un coeficiente de elasticidad bastante mayor, y por lo tanto, no nos ofrecen tanta rigidez y no hacen bien su misión en tubos para flecha. Podemos decir que el grafito es una fibra de segunda, mucho más barata que el carbono. La mejor fibra de carbono que existe se denomina High-modulus, son micro fibras con un gran control en su fabricación.

El proceso de fabricación de tubos de carbono comenzó siendo muy simple. Como regla imperativa el carbono siempre viene acompañado de una cola que sujete las fibras unidas para que puedan realizar el trabajo. Un molde exterior con forma de tubo, y uno interior en forma de varilla, permiten introducir la mezcla de fibras con la cola del tipo Epoxy para que una vez se ha producido el secado, acabe formándose el tubo. El problema es que resulta muy difícil controlar cuantas fibras de carbono se alojan en cada parte del tubo, por lo tanto, el resultado es como analicé antes, el tubo es más rígido en unas zonas que en otras. Algunos fabricantes utilizan siempre el mismo molde para fabricar diferentes durezas de tubos. Esto lo consiguen variando la mezcla de forma que restan la cantidad de carbono y añaden más cola para rellenar el hueco que deja la falta de fibras de carbono. Lo que consiguen de esta forma es agravar el problema ya que las fibras todavía tienen mas probabilidad de alojarse a su antojo quedando mal repartidas con más facilidad. Una vez fabricados estos tubos, pasan por un control de peso y rectitud, y a pesar de esto, y aunque estas "tolerancias" estén correctas, estos tubos tendrán siempre una diferencia de comportamiento debido a su falta de homogeneidad.

Imagine que dispara varios tubos que pesan igual, están igual de rectos, pero no son homogéneos. Las flechas doblarán de diferente forma al salir del arco y también variarán su forma de volar. El resultado es nefasto, no agrupan. En la época del auge del carbono, cuando solo había este tipo de tubos, los arqueros profesionales conocedores del problema colocaban unos tapones en ambos extremos del tubo y lo sumergían en agua para observar cual era la posición de equilibrio natural del tubo. De esta forma, observaban que los tubos tenían tendencia a quedar flotando en una posición debido a la diferencia de peso entre la zona donde había alojado más carbono y la zona con más cola. Marcaban todos los tubos en la posición natural de equilibrio y los emplumaban con la misma dirección para así conseguir la mayor aproximación a un comportamiento homogéneo. Es así como se compensaba al máximo el defecto de los tubos de Solo-Carbono.

Hoy ninguna fábrica de tubos para flechas utiliza este procedimiento, pero sí se utiliza en la industria y existen varias marcas de flechas que se surten de estas industrias ubicadas en los paises Asiáticos.

Con muy buen criterio, EASTON desarrolló un sistema de poltrusión que se asemeja mucho a lo anterior pero que incluye dos variantes muy importantes que engrandecen la calidad del tubo, sobre todo para el uso de estos en nuestro deporte. El sistema de poltrusión controla la cantidad de carbono que se aporta a la vez que controla la disposición de este. Incluso algunas de las aportaciones de carbono se entrelazan con las otras para así darle al tubo mayor consistencia. Pero este sistema no resulta del todo eficaz aunque mejora la calidad del tubo y aporta un porcentaje alto de cantidad de tubos aptos después de los controles de calidad.

Lo más importante del cambio fue poder sustituir el sistema para hacer diferentes durezas de tubo. EASTON incorpora siempre una mezcla con la misma proporción de carbono y cola, al introducirla en el molde, modifica la varilla interior para aportar mas o menos cantidad de esta mezcla y así conseguir diferentes durezas de tubo. De esta forma, se consigue siempre una misma mezcla y es más difícil que se quede el carbono aleatoriamente repartido. Los tubos presentan un acabado exterior con el mismo diámetro pero por dentro presentan diferencias de grosor en función a los diferentes calibres.

El sistema mejoró mucho la calidad de los tubos, pero a pesar de todo, se manifiestan las suficientes diferencias como para que no sea usado en la alta competición y si para fabricar flechas de Iniciación. Hoy en día es el que se utiliza.

A pesar de esto, algunos fabricantes se empeñan en ofrecernos tubos fabricados por el sistema de carbono longitudinal, enroscado o en espiral, pero fabricado mediante la mezcla citada, intentando hacernos creer que son maravillosos. Hoy sabemos que este sistema no es apto para el tiro con arco de competición, esto es principalmente por la falta de homogeneidad.

El prestigio no se gana fácilmente, y si Easton lo tiene, es en gran parte porque no ha querido participar de la comercialización de productos sin un fundamento serio.



El sistema de solo-carbono fue desechado por Easton desde el principio, de tal forma, que incluso cuando salió al mercado el primer tubo de solo-carbono, Easton ya había desarrollado su crucial invento del Aluminio-carbono. El hecho de no poder ofrecer tubos homogéneos no entra dentro de los criterios de esta conocida firma y es entonces cuando sus ingenieros, buscando soluciones a este problema, desarrollan los tubos de aluminio-carbono, tubos que ofrecen la mayor homogeneidad que se conoce hoy en un tubo fabricado con fibras de carbono.

A pesar de ser un secreto muy bien guardado, he tenido la suerte de visitar la fábrica de Easton donde se realizan los procesos más complejos del mundo para fabricar tubos flechas. Dentro de una inmensa factoría donde se pueden apreciar un gran número de procesos, se aloja una menor completamente cerrada, donde no se puede acceder si no es con una acreditación de alto rango. En este recinto es donde reside la producción de los denominados Carbon Composites, donde se fabrican las prestigiosas Aluminio-Carbono y Nano-Carbon.

A grandes rasgos, el proceso se basa en el control total del carbono. Utilizando fibras de alta calidad, Easton desarrolla un control sobre la cantidad de carbono que aporta haciendo finas capas al estilo papel. Estas capas incluyen rigurosamente la misma cantidad de carbono y cola, y además, las fibras son completamente enteras de extremo a extremo, no como en las industrias que se utilizan pequeños trozos de carbono unidos entre sí. Una vez que tenemos el "papel" hecho de microfibras de carbono y cola, Easton lo adhiere envolviéndolo sobre el fino tubo de aluminio y lo hace en varias veces en función a la rigidez que se precise. Este proceso tan laborioso garantiza al máximo el control sobre la cantidad de carbono y cola que se aporta, pero principalmente lo que garantiza es homogeneidad tubo a tubo. Basándose en un tubo de aluminio de alta calidad, y adhiriendo finas capas de carbono controlado, Easton puede ofrecer tubos de carbono de una calidad muy superior a cualquier otro tubo de carbono conocido. El resultado de este proceso fabricación es que todos los tubos son aprovechados ya que la diferencia que se manifiesta entre dos tubos de la misma rigidez es en su peso y esta es producida por cantidad de cola que se aporta para pegar las capas al aluminio y estas entre sí. Esto produce como máximo diferencias de 1,5 grains entre le más pesado y el más ligero de todas las series, la misma diferencia que produce una simple gota de pegamento para plumas.

Por este proceso se obtiene tubos que son verdaderamente homogéneos, tienen la misma cantidad de carbono en las paredes del tubo y mantienen la misma rigidez en toda su longitud.

Lo último en procesos de fabricación para tubos de carbono también fue inventado por Easton y se comercializa desde finales del siglo pasado. El sistema consiste en algo muy parecido al aluminio-carbono, solo que sin el aluminio.

Se utiliza una varilla que hace de molde y sobre ella se enrosca carbono u otros materiales de alta resistencia en forma de espiral muy cerrada envolviendo el carbono sobre sí mismo hasta completar la longitud del tubo de carbono que se pretende fabricar. Después, utilizando el mismo sistema de capas de carbono controladas en forma de papel de las aluminio-carbono, se adhieren estas capas por el exterior de este carbono en espiral y en la cantidad necesaria para darle la rigidez que se desea obtener. El carbono en espiral realiza únicamente el trabajo de soporte, ya que no influye en la rigidez del tubo. La capa en espiral proporciona al tubo resistencia a no abrirse, a que sus fibras permanezcan unidas y no se separen con los impactos. Por otro lado, esta capa en espiral añade un peso adicional, similar al aluminio, pero engrandece al tubo de forma que permite instalar los componentes por el interior sin ningún tipo de problemas. Las nuevas tecnologías nos han aportado carbonos de mejor calidad con un control molecular superor como el Nano Tube, incorporado por Easton en las capas del interior y exterior donde aporta la mayor rigidez y la consistencia a los impactos. La exclusiva utilización de los sistemas de adhesion Hybtonite para el NanoTube, el adhesivo mas potente conocido hoy, los hacen los tubos más resistentes del mercado.

 

El resultado de este proceso es muy bueno a pesar de que podemos obtener tubos que tienen algunas diferencias de peso, pero esta diferencia esta producida por las variaciones en la cantidad de carbono que se aporta en la capa en espiral, y sabemos que esta capa no influye en la rigidez del tubo. Las capas que realizan el trabajo están igualmente controladas en forma de papel, con la misma calidad que nos ofrecen la aluminio-carbono. Por lo tanto, estamos ante una flecha que nos ofrece homogeneidad, su comportamiento es igual en ambos lados y su rigidez igualmente homogénea a lo largo del tubo. Podemos encontrarnos diferencias de peso, pero en este concepto de fabricación no supone una factor tan importante debido a que es producido por las diferencias de cola y carbono dispuesto en forma de espiral y que solo influyen en si el tubo es más resistente. Aquí es donde el control manual del peso si tiene los resultados requeridos. Obtener tubos realmente homogéneos es su comportamiento e iguales en peso nos garantiza mucho y es un verdadero avance en lo que respecta a la fabricación de tubos de solo-carbono. Solo la diferencia que se manifiesta en la disposición aleatoria del peso en los tubos los hacen algo inconsistentes. Pero debemos recodar que únicamente es una diferencia producida por las fibras de carbono en forma de espiral y su cola, y esta no modifica la rigidez del tubo. Otra cosa es la diferencia que se produce en los tubos de carbono longitudinal, ya que el hecho de tener mas peso implica más cola y menos carbono, y por lo tanto, menos rigidez debido a que el carbono longitudinal si realiza el trabajo y unas pocas fibras modifican mucho el comportamiento.

Otros fabricantes han copiado este sistema de fabricación de tubos de solo-carbono utilizando la misma capa de carbono enroscado. Algunos utilizan esta capa para después adherir carbono longitudinal mediante el proceso tradicional. Este proceso no garantiza homogeneidad por los mismos motivos que he analizado en el tubo de solo carbono, pero si embargo, si añade al tubo una mayor consistencia a no desencolarse y le permite instalar sus componentes por el interior. Respecto a su homogeneidad, estamos con el mismo problema, no tenemos garantías de que su rigidez esté de la misma forma en cada tubo, y por lo tanto, seremos víctimas de un comportamiento desigual.

Fabricar correctamente tubos con el carbono en espiral no es fácil. Como comenté, el carbono tiene un coeficiente de elasticidad muy bajo, prácticamente cero. Si fabricamos tubos demasiado gruesos, debemos aportar muy poca de cantidad de carbono en las paredes, ya que sino obtendremos demasiada rigidez. Para Easton esto no es un problema debido a su exclusivo sistema de Capas de carbono controlado. Para otros fabricantes si lo es. Aportar carbono longitudinalmente implica no tener ningún control a la hora de pretender darle a un tubo una rigidez (Spine) determinada. Lo que hacen algunos fabricantes para obtener este Spine, es mantener siempre la misma aportación de carbono por el proceso de molde básico. Una vez obtenido el tubo, este sale con todas las deficiencias que nos podamos imaginar, pero ellos lo hacen pasar por una máquina lijadora y calibradora que deja al tubo igual de grueso por el exterior. Por este proceso se obtienen un número muy limitado de unidades con un Spine similar. y además, con muy pocas garantías de homogeneidad.

Este proceso es muy caro y limitado, y se obtienen muy poco número de unidades aptas para ser comercializadas. Este es uno de los motivos por el cual otros fabricantes ofrecen tubos bastante mas caros de su precio lógico.

Otro de los aspectos que hace que algunos tubos resulten a un elevado costo es el control manual que deben de pasar para separar los tubos buenos de los malos. Las tolerancias que ofrecen los fabricantes les obligan a controlar manualmente su producto y eso implica un elevado coste adicional. Se aprecia que la dependencia de los procesos de fabricación es muy alta y dice mucho del resultado final. Una tecnología que desarrolla productos buenos en un porcentaje alto siempre es mucho más fiable que muchos productos malos y seleccionados. Es evidente que si por cada tubo bueno se desechan cuatro, el bueno costará como cinco, y lo que es peor, ese bueno es sospechoso. Easton tiene su fabrica de composites en Salt Lake City, Utah, en los Estados Unidos. Todos, o la mayoría de sus productos de carbono son hechos en USA, y eso garantiza un exaustivo control de calidad. El resto de fabricantes, incluyendo alguno muy conocido como Carbon Express, fabrican sus productos de carbono en China, Taiwan y otros paises asiáticos, paises conocidos porque aportan muy bajo coste de mano de obra, pero muy mala reputación en cuanto a la calidad, finalización y control de los productos. Después, estos productos viajan a los EE.UU. incrementando así su valor verdadero para finalmente ser comercializados en todo el mundo.

El Spine es otro de los factores a tener en cuenta a la hora de valorar la calidad de los tubos. Como hemos visto anteriormente, este factor viene relacionado directamente con la homogeneidad, pero no lo voy analizar desde ese punto, sino que el Spine por si mismo esconde también un dato donde algunos hacen todo tipo de artimañas comerciales.

El Spine es una medida que nos informa de la rigidez de los tubos de una forma estática. Se mide en una máquina donde un tubo de 29 pulgadas es apoyado entre dos puntos que están a una distancia de 28 pulgadas (71'17 cm.) entre si y se cuelga un peso en el centro del tubo de 1,94 libras (880 gramos). El resultado de lo que doble el tubo medido en pulgadas es el Spine. Un tubo del calibre 500 es un tubo con un Spine 500, y esto quiere decir que dobla por este sistema 0'500 pulgadas.


Esta es una forma de medir que utiliza Easton para todos sus tubos. Si nos fijamos en las formas de medir los tubos por otras marcas veremos que en la mayoría de los casos no coincide o no nos lo indican. Las marcas que no coinciden en la forma de medir, por el contrario, ofrecen los mismos calibres que ofrece Easton. Si observamos detenidamente las prestaciones que nos ofrecen otros fabricantes observamos que su forma de medir el Spine, cuando es diferente, siempre es a su beneficio y nunca al nuestro. Por ejemplo: existe un fabricante de tubos que nos ofrece tubos con calibres similares a Easton pero su Spine está medido con mucha menor distancia entre los puntos, concretamente con 50 cm. en vez de los 71,17 cm. de Easton. Para agravar más la cuestión, este mismo fabricante utiliza un peso de 500 gramos en vez los 880 gramos que utiliza Easton. Los tubos que esta fábrica nos ofrece son mucho más blandos de lo que nosotros pensamos y nos ocasionarán los clásicos problemas derivados de utilizar una flecha mucho más blanda de la adecuada. Por mi experiencia de arquero, entrenador y comercial, que ya sobrepasa los 20 años, no puedo comprender como algunos comerciantes no advierten este tipo de datos tan importantes para nuestros clientes. Es muy fácil vender flechas más baratas o más ligeras que las Easton, yo también lo haría si realmente esto fuera verdad. Es cierto que es un cúmulo de datos difícil de buscar y comprender, y creo que para esto están los profesionales. Pienso que los vendedores no os indican estos detalles por dos razones; o bien no lo saben, o bien, solo piensan en vender los productos que más beneficios les aportan sin importarles lo mas mínimo sus clientes.

El concepto Spine implica algunas observaciones que debemos de tener en cuenta. Spine es una respuesta de rigidez del tubo en estático, en una máquina. Cuando disparamos con dos tubos que son exactamente iguales de Spine estático, podemos observar diferencias de comportamiento. Esto es debido principalmente a la diferencia en el peso de estos tubos. Imaginaros que tenemos dos flechas igual de largas, con el mismo peso de punta, plumas y culatín y con su Spine exactamente igual, pero el peso del tubo es diferente. El resultado al dispararlas con el mismo arco es que la más pesada se comportará como más blanda. Esto es debido a que el peso actúa de inercia en el momento de la flexión, y también el propio peso del tubo hace una resistencia similar a la de la punta en el momento de recibir el empuje del arco. Esto es lo que se denomina respuesta dinámica.

Para completar la gama de flechas que se adapte a las necesidades de todos los Arqueros de las diferentes modalidades, Easton ha desarrollado flechas más pesadas y más ligeras con el mismo enfoque. En caza es muy típico utilizar flechas que tengan un peso adecuado para poder transmitir una energía almacenada correcta. Si utilizamos flechas de carbono para cazar, observamos que en mucho casos estas no llegan a ofrecer la energía suficiente salvo en casos de arqueros con mucha apertura. Dentro de la gama de las flechas Carbon Aeros de Easton podemos observar un sistema exclusivo de disposición de las capas de carbono que Easton ha denominado C2. La diferencia está en que la capa en espiral está emparedada con una de las tres capas de carbono longitudinal. El que esta tercera capa pase de estar alojada en el exterior al interior la hace que su trabajo sea menor, por lo tanto, para conseguir el mismo Spine, debe de tener más cantidad de carbono. El resultado final es un tubo de igual Spine con más peso, además de haber mejorado su dureza y resistencia a los impactos. Si además incluimos una capa exterior camuflada que se adhiere mediante un proceso de termofusión, añadimos al tubo un peso adicional que lo hace más apropiado en condiciones de caza o para Arqueros que tengan poca apertura.

Algunos fabricantes hacen flechas de carbono para sala, muy gruesas en el exterior. Si os fijáis, estas flechas tienen un grosor de pared considerable. Si estas flechas estuvieran fabricadas con carbono de primera calidad tendrían un Spine exagerado. Lo que hacen algunas marcas para resolver este problema es utilizar fibra de grafito en vez de carbono. El grafito no hace el trabajo de igual forma que el carbono y se debe de añadir una cantidad considerable más de fibras para conseguir la misma rigidez. Esto suple la necesidad de ir variando la disposición de las capas ya que podemos hacer flechas más pesadas utilizando grafito. Pues bien, los resultados de este sistema ya os los podéis imaginar, algunos de esos fabricantes resuelven así el problema.

Encontramos en el mercado Gruesas flechas de Carbono fabricadas por Easton en USA. La intención es hacer una flecha ligera y con la suficiente calidad como para poder ser utilizada en competiciones de 3-D. El hecho de que sean mas gruesas ayuda a "robar" puntos en el 3-D que se desarrolla en EE.UU. y por consiguiente, también serán utilizadas en las competiciones de Sala de todo el mundo. Nunca serán mejores que una flecha de aluminio, pero si mucho más ligeras y eso ayuda a que se produzca menos retroceso en el tiro y también que se produzca este en un espacio más corto de tiempo, por lo tanto el tiro será más preciso.

Otras flechas que se han introducido en los últimos años, son también de carbono y mucho más finas, pensadas primordialmente para la caza. Se trata de poder añadir más capas de carbono para que el resultado sea una flecha pesada. Como principal innovación, instalarán la punta de caza en un adaptador que solo hará de rosca ya que el tubo será el encargado de soportar el esfuerzo de la punta. La idea es lógica ya que el tubo es mucho más fuerte y puede soportar estos esfuerzo. También, penetra más gracias a se mucho más fino.

Entre el peso y el Spine existe una importante relación que no debemos olvidar. Cuando comentaba que Easton era un fabricante serio no era solo por su criterio, sino que es conocedor de todos los pros y contras que tiene esto del tiro y la caza con arco.

Fabricar tubos con el mismo grosor para todos sus calibres (Spines) tiene algunas deficiencias. Ya sabemos que para hacer una flecha más rígida manteniendo el mismo diámetro de tubo debemos aplicar más carbono. Esto supone un incremento de rigidez con muy poco peso añadido. Cuanto más rígida la queramos hacer podremos más carbono, pero se añadirá muy poco peso y así sucesivamente. De aquí se puede sacar la conclusión de un modelo de flecha que esté fabricada mediante este criterio no mantiene un incremento proporcional en dureza y peso, y por lo tanto, el arquero tiene más complicaciones a la hora de hacer el cálculo de cual sería su flecha ideal. Por ejemplo: dos arqueros que usan una longitud de flecha de 29", uno utiliza un arco de 60 libras y el otro de 70 libras. El primero debería utilizar un calibre 400 y el otro un calibre 340 del modelo Epic de Easton. Por lo tanto, uno estaría tirando con una tubo que pesa 3,95 grains por libra, y el otro 3,73. No mantienen una proporción del incremento de potencia y peso, y podría resultar que una flecha que a priori consideramos pesada al final resultara demasiado ligera.

Sucede lo contrario si utilizamos tubos de los que incrementan su calibre a base de aumentar de diámetro. Indudablemente al aumentar de diámetro también se incrementa el peso debido a que se añade más material al tubo, pero este si guarda una proporción entre peso y potencia. Así es como se fabrican las populares A/C/C, fabricadas en aluminio-carbono. Digamos que podemos seleccionar nuestra flecha adecuada en función principalmente al tipo de competición que desarrollamos, y después tendremos en cuenta otros conceptos importantes como son la apertura.

Una de las mejores flechas que existe en el mercado es la conocida A/C/E. Es una flecha muy apropiada para arco recurvado olímpico, pero existen circunstancias en las que este modelo de flecha, debido a su concepto de fabricación, no aporta ninguna ventaja. El criterio de esta flecha es estar construida sobre un tubo de aluminio más fino como base donde se adhieren las capas de carbono que le proporcionan una mayor rigidez con menos cantidad de carbono. Esto produce que proporcionalmente el resultado es más ligero a medida que se va haciendo más rígida, lo contrario que su hermana la A/C/C. Los calibres más altos de A/C/C tienen un mayor diámetro lo que hace que se incremente su peso proporcionalmente. Cuando subimos de calibre en ambos modelos de flecha, la A/C/E resulta cada vez más ligera, y cuando los bajamos, sucede lo contrario hasta el punto que se igualan. La A/C/E cuenta con una serie de capas de carbono dispuestas en el centro del tubo que aumentan o disminuyen para darle más o menos dureza. Esto las hace mucho más rígidas a costa de muy poco material, y por lo tanto, de muy poco peso. Cuando las queremos hacer más blandas, las capas centrales del "barril" son retiradas hasta que queda un tubo -00 con las capas totalmente longitudinales, muy similar a los calibres A/C/C -00. Por lo tanto podemos decir que las A/C/E no son flechas para ser usadas por niños con aperturas cortas y poca potencia ya que las A/C/C nos ofrecen similares prestaciones para ellos. De igual forma se comporta la A/C/G. Es una flecha concebida de una forma similar a la A/C/E y enfocada directamente hacia los arqueros que precisan de una flecha fina de calidad a buen precio. Su concepto de fabricación es el mismo que la A/C/E ya que se aporta únicamente más cantidad de carbono para hacerla más rígida. El resultado es fantástico en los calibres altos, pero para que los calibres bajos va aumentando su relación del peso/potencia proporcionalmente aunque todavía se soporta bien por los arcos recurvos.
De nuevo, EASTON ha demostrado un alto grado en tecnología con las Carbon one, tubos concebidos por el sistema Nano Tube que aumentan su rigidez de la misma forma que las A/C/E o las X-10 con mas capas de carbono y con un mismo diámetro interior. Lo que ha hecho Easton es sustituir el aluminio por carbono en espiral, pero en este caso en una flecha fina, con la correspondiente dificultad que esto supone. El resultado es una flecha mucho más económica que sus similares en grosor y principalmente una flecha de muy buena calidad para competiciones del tipo FITA. Como hemos visto anteriormente, el proceso C2 garantiza la suficiente calidad de flecha como para que esta sea utilizada en este tipo de competiciones, y el hecho de que sean más finas, les proporciona la aerodinámica apropiada para las competiciones al aire libre. Si a esto añadimos que sus componentes se alojan por el interior, podemos decir que es una de las mejores flechas del mercado.

Por último, me queda analizar el mejor desarrollo de fabricación de tubos que existe. A veces pienso que está muy por encima de nuestro tiempo y que todavía no existe nada que se le aproxime.

Dentro de las ventajas que tiene la fabricación de tubos de aluminio-carbono existe un avance tecnológico que Easton aportó a este proceso en sus conocidas A/C/E, X-10 y Protour. Esto fue la disposición del carbono en forma de barril.

Una flecha al ser disparada hace que esta se doble desplazando el centro del tubo lateralmente. Por lo tanto, es la zona central del tubo la que más esfuerzo realiza como resistencia a la torsión producida por el empuje del arco. Fortalecer esta zona implica añadir al tubo mayor resistencia en la zona que realmente lo necesita sin añadir más material en zonas que realizan poco esfuerzo. Esto implica que este diseño nos ofrece los tubos más ligeros del mercado con el mismo Spine. El tener mayor material en el centro del tubo, y ser este el que almacena mayor grado de energía, favorece a estos tubos a mantener más tiempo la frecuencia de flexión, circunstancia muy importante para el correcto vuelo y la buena agrupación de nuestras flechas. Las zonas debilitadas de los extremos favorecen la flexión de los tubos por los puntos denominados "nódulos". Una flecha con forma de barril que no ha salido volando correctamente tiende a estabilizarse en el aire más fácilmente que ninguna otra gracias a estos puntos. Este detalle en la terminación de los tubos de aluminio- carbono engrandece el comportamiento de nuestras flechas al ser disparadas a distancias largas y permite que los tubos tengan menos diámetro con la misma rigidez mejorando las prestaciones con viento. Quizás aparente poco, pero no hay nada que se aproxime a la calidad que nos ofrecen la Protour, A/C/E y X-10 de Easton.